Te dejamos algunos consejos que tienes que tener en cuenta:

  • Hay que llevar las ruedas bien hinchadas para alargar la vida de la cubierta, evitar pinchazos y ganar seguridad en la conducción. Si vuestra bomba tiene manómetro, hay que hinchar hasta alcanzar la presión recomendada por el fabricante y que se encuentra generalmente escrita la lateral de la cubierta de la rueda en BAR o PSI. Si no tienes manómetro, basta con ver que presionando la cubierta por los laterales prácticamente no se deforma.
  • Hay que vigilar que la bicicleta no esté demasiado sucia, especialmente el conjunto platos-piñones-cadena y las llantas, allá donde frotan las pastillas de freno. Hay que hacer periódicamente una limpieza a fondo de la bicicleta, extrayendo con desengrasante y jabón los restos adheridos y llenos de polvo de la cadena y el sistema de transmisión. Para un uso cotidiano de ciudad, se recomienda realizar una limpieza a fondo cada 3 o 4 meses.
  • Como mínimo, después de limpiarla, hay que engrasar los puntos de fricción, muy especialmente la cadena.