Bicicleta eléctrica o ebike es un término genérico que se utiliza para denominar un vehículo de dos ruedas muy ligero accionado por pedales y que dispone de un motor eléctrico que complementa la energía ejercida directamente sobre los pedales por el propio ciclista. Pero, ¿qué tipos de bicicletas y qué sistemas tecnológicos son los más adecuados?

Hay que distinguir entre dos tipologías:

Bicicleta eléctrica de pedaleo asistido (BPA o pedelec)

Es la bicicleta eléctrica por excelencia, la tipología más común y la única que se considera legalmente una bicicleta a todos los efectos (puede ir por carriles-bici, por pistas forestales, no requiere matrícula, no paga impuesto de circulación, no requiere carné de conducir, etc.). En este caso la asistencia eléctrica solo se puede accionar mediante el pedaleo del ciclista y, en Europa, la potencia del motor no puede superar los 250W. Además, el motor no puede asistir más allá de los 25 km/h, aunque se puede circular más rápido si el ciclista sigue pedaleando sin ayuda.

Bicicleta eléctrica “rápida” (speed ebike)

Aparentemente es como una bicicleta pero legalmente se tiene que considerar un ciclomotor (permisos, restricciones, impuestos, matriculación, retrovisores, casco obligatorio, etc.). En este caso la asistencia eléctrica se puede accionar igualmente con los pedales o también a la demanda mediante un pulsador o acelerador y la potencia del motor puede superar los 250W, generalmente se sitúa en los 350 o 500W. A diferencia de la BPA, el motor puede asistir al ciclista hasta una velocidad máxima de 45 km/h.

Aparte del tipo de bicicleta y de la calidad de sus componentes mecánicos (transmisión, frenos, ruedas, etc.), a nivel de asistencia eléctrica, no todas las bicicletas son iguales. Las prestaciones de una bicicleta eléctrica dependen esencialmente del tipo de sensor de pedaleo, clase de motor y de batería.

  • Respecto a los sensores. Por su mayor confort, seguridad y eficiencia, se imponen los sensores de par motor que detectan la fuerza que el ciclista ejerce sobre los pedales y ofrecen una asistencia inmediata y proporcionada a esta fuerza.

  • Respecto al motor. Los de tipo central ubicados en pedalier ofrecen una fuerza de ayuda mayor que los motores en la rueda, que en cambio pueden ser muy adecuados para usos urbanos menos exigentes o para usuarios deportivos que buscan un pedaleo sin ayuda con menos fricción.

  • Respecto a la bateria. Hay que ajustar el tamaño y capacidad al uso principal que quiere hacer el ciclista para evitar cargar un peso y pagar un precio innecesario.